En los últimos años hemos experimentado un auge de los productos cosméticos de origen natural. Uno de estos productos ha sido el agua de rosas, que tiene como función tonificar la piel, por lo que sustituiría al clásico tónico.
Es una esencia que se obtiene por la destilación de los pétalos de la rosa. Pero el resultado es un líquido demasiado fuerte para aplicarlo sobre la piel, por lo que se suele mezclar con agua. Se recomienda sobretodo para pieles grasas y pieles normales, ya que tiende a resecar un poco.
Por eso, hay que evitar los productos de agua de rosas que cuenten con alcohol entre sus ingredientes. Se utiliza después de la limpieza de la piel, y antes de la crema hidratante. Ayuda a completar la limpieza y a cerrar los poros. Se puede usar diariamente.
Es un producto muy recomendable, tanto por su efectividad como por su bajo precio, ya que es un producto natural que se suele presentar sin ingredientes adicionales.
