Para que la piel de nuestro cuerpo luzca bonita es importante cepillar el cuerpo en seco, o lo que es lo mismo, “brushing”. Se trata de utilizar un cepillo especial (o bien un guante de crin) sobre la piel seca antes de la ducha, y siempre en dirección al corazón.
De esta manera, estaremos ayudando a que nuestra piel se desprenda de las células muertas y por eso suavizará nuestra piel. Ello acelerará la renovación de la piel, por lo que nuestra piel lucirá más suave y lisa. También favorecerá al drenaje linfático, por lo que eliminaremos toxinas y nuestra celulitis irá desapareciendo.
Otro efecto es que ayudará a que no aparezcas los odiados pelos enquistados. Se puede llevar a cabo en todo el cuerpo, con especial cuidado en las zonas sensibles, aunque se puede hacer con más insistencia en las zonas más problemáticas, como talones o codos, y en aquellas en que la acumulación de grasa es mayor, como muslos o zona abdominal.
Pero hay que tener en cuenta que no se debe practicar el brushing si nuestra piel presenta algún problema cutaneo. Es aconsejable hacerlo también antes de aplicar el autobronceador, ya que así su efecto será mayor, y no hay que olvidar lavar el cepillo regularmente, ya que las células muertas se quedarán atrapadas en él.
